Colaboración Asebio y Viva In Vitro Diagnostics en el mes del conocimiento de la sepsis
Con motivo del Mes de la Sepsis y en colaboración con AseBio, en Viva In Vitro hemos querido dar visibilidad a diferentes perspectivas sobre esta enfermedad crítica. Ya hemos compartido la entrevista con el Dr. Ricard Ferrer, jefe del Servicio de Medicina Intensiva del Hospital Universitario Vall d’Hebron (Barcelona) y miembro del Consejo Médico Asesor de Viva In Vitro, y con el Dr. Pablo Pelegrín Vivancos, Catedrático de Inmunología en la Universidad de Murcia y cofundador de Viva In Vitro.
Hoy completamos la serie con la voz imprescindible de una paciente: Marianne Haverkamp, superviviente de sepsis, Co-Chair del Global Sepsis Survivors and Families Committee, Co-Chair del European Patients and Family Workgroup y fundadora de Sepsisinfo.es.
Marianne Haverkamp
Desde tu perspectiva como superviviente de la sepsis, ¿cómo describirías el reto que supone esta enfermedad para los pacientes y sus familias?
La sepsis te da la vuelta a la vida en cuestión de horas, tanto al paciente como a sus familiares. Yo pasé de correr 10 km cada mañana y gestionar una empresa de catering con mi marido, a luchar por mi vida en una UCI en menos de un día. Sobrevivir es solo el principio: después llega una etapa dura y, en muchos casos, solitaria, con secuelas físicas, cognitivas y emocionales.
En mi caso, la sepsis me robó la energía, la memoria y la confianza en mi propio cuerpo. Y lo más duro es que, al salir del hospital, la atención médica se corta de golpe. Esa desconexión deja a las familias perdidas, sin información ni apoyo, justo en el momento en que más lo necesitan.
Los pacientes y sus familias necesitan y merecen apoyo durante la recuperación después del alta hospitalaria. Sin embargo, muchas veces los médicos desconocen o no reconocen las secuelas que deja la sepsis.
¿Por qué crees que es clave concienciar sobre la sepsis a nivel global?
Porque la sepsis es una gran desconocida que mata a millones de personas cada año en el mundo y que, en España, provoca más muertes que el infarto o el ictus, pero sin la misma visibilidad ni recursos. Yo misma no sabía qué era hasta que me tocó vivirla, y eso es peligrosísimo: si no sabes que existe, no puedes reconocer sus síntomas ni actuar a tiempo.
La conciencia global es la primera línea de defensa: salva vidas al acelerar la búsqueda de atención, impulsa la prevención, fomenta la implantación de protocolos como el Código Sepsis y atrae inversión en investigación y biotecnología.
En tu experiencia, ¿cómo puede la detección temprana marcar la diferencia en la vida de un paciente?
La detección temprana es, literalmente, cuestión de vida o muerte. Cada hora que pasa sin diagnóstico y tratamiento aumenta drásticamente la mortalidad y el riesgo de secuelas graves.
En mi caso, los sanitarios que vinieron a mi casa no reconocieron los síntomas y me ingresaron tarde; ya estaba en shock séptico con un fallo multiorgánico. Entiendo que no es fácil diagnosticar una sepsis, pero hoy sabemos que, con las herramientas adecuadas, podemos identificarla en la primera hora y conocer el patógeno en las pocas siguientes, lo que cambia por completo el pronóstico.
Aquí el servicio de microbiología juega un papel vital: necesitamos laboratorios operativos 24/7 para confirmar el patógeno y guiar el tratamiento sin perder horas preciosas. La SEIMC advierte que, en España, todavía hay grandes hospitales sin este servicio continuo, y eso significa vidas que se pierden por falta de diagnóstico rápido.
La detección precoz no solo salva vidas, sino que reduce las secuelas físicas y cognitivas que condicionan el futuro del paciente. Yo he tenido mucha suerte con cómo salí de un shock séptico, pero no todos corren con la misma fortuna.
¿Qué papel crees que puede jugar la innovación biotecnológica para mejorar el pronóstico y la atención de los pacientes con sepsis?
La biotecnología es un arma poderosa contra la sepsis. Desde mi punto de vista como paciente, el futuro está en tres frentes:
- Diagnóstico ultrarrápido con técnicas moleculares y biomarcadores, que permitan actuar en minutos y no en horas.
- Medicina personalizada, ajustando el tratamiento a la respuesta inmune de cada paciente.
- Apoyo integral a la recuperación, con herramientas que aborden no solo lo físico, sino también lo cognitivo y emocional.
He visto proyectos que utilizan inteligencia artificial para detectar sepsis antes que los protocolos tradicionales, que ajustan la medicación en cantidad y tipo según los resultados, o nuevas inmunoterapias que regulan la respuesta inflamatoria. Todo eso significa más vidas salvadas y menos secuelas permanentes.
Hay muchas iniciativas prometedoras en España y fuera de nuestro país; lo que falta es que los responsables tomen la sepsis tan en serio como deberían y actúen.
¿Qué mensaje te gustaría trasladar a la sociedad y a los profesionales sanitarios en el Día Mundial de la Sepsis?
A la sociedad le diría: la sepsis no es algo raro ni exótico que solo afecta a personas con un estado de salud débil. Puede afectar a cualquiera, en cualquier momento. Conocer sus síntomas y actuar rápido puede salvar tu vida o la de alguien a quien quieres.
A los profesionales y al Ministerio de Sanidad: tomen la sepsis tan en serio como un ictus o un infarto. Implementen el Código Sepsis en todos los hospitales, aseguren diagnósticos rápidos 24/7 y ofrezcan programas de recuperación integral para pacientes y familias. Pero para aprovecharlo necesitamos también especialistas formados, por ejemplo: España sigue siendo el único país de la UE que no reconoce la especialidad de Enfermedades Infecciosas, algo que la SEIMC lleva años reclamando. Sin esos profesionales, parte del potencial de la innovación se queda en el aire.
Y a todos les pediría que no olviden que detrás de cada caso hay personas con historias, sueños y familias. Detrás de cada número de historial médico hay una vida, y no podemos permitir que esas vidas dependan de la suerte.
📄 Puedes leer también la Nota de prensa AseBio – Día Mundial de la Sepsis así como las entrevistas al Dr. Ricard Ferrer Roca y al Dr. Pablo Pelegrín Vivancos en nuestro blog.